viernes, 9 de marzo de 2018

El padre Mallon da las claves para renovar las parroquias: expulsar okupas y crear expectativas altas

Mallon es un pastor con una perspectiva peculiar para la renovación espiritual y pastoral de las parroquias. Es miembro de la directiva internacional de Cursos Alpha, asesor de la Renovación Carismática en Canadá, presentador televisivo en la EWTN, director de pastoral vocacional de su diócesis y miembro de su consejo presbiteral, ha elaborado un curso para recién convertidos llamado Cristianismo 2.0 y ha puesto en marcha una parroquia casi desde cero, Saint Benedict en Halifax, donde la Nueva Evangelización es la “meta y ADN de todo lo que se hace”.


Tres ideas clave: evangelizar es hacer discípulos

Mallon trajo varias ideas clave para todos aquellos interesados en que la Iglesia sea evangelizadora:

1- La Iglesia es para evangelizar: esa es su identidad; si hay cosas en una parroquia o comunidad que dificultan que sea evangelizadora, deben quitarse. Tener claro que la identidad es evangelizar ayuda a tomar decisiones difíciles (como expulsar grupos que ocupan locales parroquiales y no sirven a la evangelización)

2- La misión de la Iglesia es “id y haced discípulos”; para hacer discípulos, se necesitan líderes, que deben ser discipulados.

3- Para conseguir líderes y discípulos hay que cambiar estructuras: realizar toda una conversión pastoral. Es posible sólo teniendo clara la identidad de la iglesia.

“He sido cura durante 17 años y párroco durante 14 años. Quiero ver renovación no solo en la Iglesia en general sino en nuestras parroquias, que la vida de fe que vemos a menudo en los movimientos se vea en las parroquias. Durante 14 años de párroco trabajé por eso y cometí muchos errores y aprendí cosas”, explicó en el ENE.

Hace 4 años a Mallon se le encargó la parroquia de Saint Benedict, que aún estaba a medio construir, y reunía la feligresía de otras tres parroquias que se cerraban. El cura escocés pidió permiso al obispo para hacer “un laboratorio pastoral”. El obispo le dijo: “pónmelo por escrito”. Lo leyó, dijo sí… y empezó la experiencia.

Con identidad clara: expulsar a los okupas

En la experiencia de Mallon de haber intentado renovar parroquias antes, uno de los grandes problemas era la falta de identidad evangelizadora: pasópor 3 parroquias, y todas ellas tenían los locales tan ocupados con actividades no evangelizadoras –scouts poco católicos, ligas de jugadores de cartas que no iban a misa, deportes- que no se podían realizar las actividades necesarias para evangelizar, de primer anuncio (como Cursos Alpha) o de discipulado.

Al principio, Mallon era renuente a expulsar estas actividades de los locales, pero después reflexionó sobre la expulsión de los mercaderes del Templo. Recordó que Dios había dado un mandato: “Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos”… pero en el Templo de Jerusalén no podían entrar todos los pueblos, excepto al atrio de los gentiles, donde no se podía orar porque estaba lleno de mercaderes, animales, cosas mundanas…

Cuatro mandatos de Cristo Resucitado

1º- Hacer discípulos (cristianos a los pies de su Maestro)
2º- Ellos renuevan la Iglesia (cambiando las estructuras necesarias)
3º- Eso genera misioneros y apóstoles
4º- Los misioneros salen a evangelizar y generan discípulos…

“A dos minutos caminando desde mi casa en Halifax está el cementerio donde enterraron las víctimas del Titanic", explicó el párroco. "Del Titanic bajaron 18 barcas… con 472 espacios sin utilizar, barcas de rescate medio vacias. Quedaron 1.500 personas flotando en el agua, que tardaron 5 minutos en morir de hipotermia, pero los de las lanchas de rescate no hicieron nada por recogerlos. La Iglesia no es el Titanic, la Iglesia es las barcas de rescate. Si llega alguien nadando le dejamos subir, pero eso no basta, porque Jesús nos manda “ir”.

Contra el minimalismo y el clericalismo

Para Mallon, la herejía del pelagianismo hoy se concreta en la cultura católica del “cumplir”, que es un “cumplir lo mínimo” y pensar que eso salva. Es toda una cultura del minimalismo “que es lo que mata a nuestra iglesia”. Por el contrario la Biblia pide un amor apasionado y desmedido entre Dios y su Esposa, Dios y los hombres: “Yo soy tuyo y tú eres mío”, citó.

Otro problema que señala es el clericalismo, que define como “la apropiación por parte del clero de lo que es propio de todos los bautizados”, como por ejemplo evangelizar, la llamada universal a la misión y a la santidad.

10 valores que cambian la parroquia

Con estas bases, Mallon planteó 10 valores para renovar las parroquias

Diez necesidades que renovarán la parroquia:

1- El fin de semana debe ser prioritario: “hagamos que el fin de semana sea la mejor experiencia para nuestros fieles”… hasta desbancar a otras propuestas.

2- Hospitalidad y acogida: absolutamente esencial

3- Música que eleve: sea tradicional o moderna, ha de elevar el alma

4- Homilías transformadoras: que no sean solo informativas

5- Que la comunidad sea real, significativa: los feligreses han de conocer a los miembros de su comunidad, tratarse con ellos, verlos importantes… eso se suele conseguir con grupos pequeños

6- Que cada feligrés sepa lo que la parroquia espera de él: “en las organizaciones sanas cada uno sabe lo que se espera de él”

7- Detectar las fortalezas y talentos y usarlos: en vez de detectar agujeros en la estructura y llenarlos (“necesito a cualquier para hacer catequesis de niños”), se ha de detectar las capacidades de la gente y ponerlas a rendir para el Reino de Dios.

8- Usar comunidades pequeñas: cuanto más grande eres, más pequeño necesitas ser: en el caso real de Saint Benedict “tenemos 250 parroquianos en grupos que se reúnen en casas”.

9- Experiencia del Espíritu Santo: cultivar sin miedo sus dones y carismas

10- Cultura del invitar: “si los parroquianos ya están realizando los otros 9 puntos, este les saldrá de forma natural”, comenta Mallon.

Las 4 causas por las que dejan el catolicismo

La gente no deja la Iglesia Católica por razones teológicas sino vivenciales, por 4 cosas que la Iglesia Católica predica pero no practica en muchos sitios:

- La gente busca la experiencia religiosa, el encuentro personal con Cristo

- La gente busca vida de comunidad que no encontraba en la Iglesia Católica

- La gente busca formación doctrinal y bíblica que no encontraba en su parroquia

- La gente quería sentir un compromiso misionero en toda la comunidad, algo que no encontraron en la Iglesia Católica

La importancia del kerigma

El kerigma es el primer anuncio y la verdad central del Evangelio: Dios, que nos ama, nos ha enviado a su Hijo, que ha muerto y ha resucitado por salvarnos y darnos el perdón y el poder del Espíritu Santo.

"En mi parroquia estamos enseñando a todos nuestros parroquianos a hablar de cómo Jesús ha cambiado su vida; los católicos han de pensar que esto es normal. Al principio te dicen que les hace sentir incomodo pero en 4 años ya se normaliza. Nuestro boletín personal tiene testimonios de fe y conversión. En Alpha y otros programas decimos: “escribe tu testimonio”. Se dan testimonios también en misa, o entrevisto a testimonios durante la homilía. Se dan testimonios en grupos pequeños. Convocamos desayunos, a veces solo de hombres, o solo de mujeres, para dar testimonios. Proclamamos el kerigma en bodas, funerales y misas de domingo”, va enumerando Mallon.

5 sistemas de la vida eclesial: a examen

El padre Mallon también analizó los 5 “sistemas” en la vida eclesial:

-el culto
-el servicio o ministerio
-la comunidad o fraternidad
-el discipulado
-la evangelización

“Hoy en la mayoría de las parroquias hay un poco de lo primero, algo de lo segundo, casi nada de lo tercero –sustituido por actividades culturales-, absolutamente nada de lo cuarto y nada o casi nada de lo quinto; de hecho, se hacen las cuatro primeras cosas y las llaman a todas evangelización para no hacer evangelización real; en realidad, si llamas evangelizacióna todo, al final nada lo es”, denuncia Mallon.

Él detalló más esos 5 puntos:

- El culto: “para nosotros el núcleo del culto es la liturgia, lo que Dios hace por nosotros, su entrega eterna del Hijo de Dios al Padre, en el Cenáculo, la Cruz y el Cielo… Pero el culto también debería elevar los corazones hacia Dios, por ejemplo con himnos de alabanza. Si alabamos “sin sentir” a veces es también un buen culto, el mejor, como cuando somos fieles en el matrimonio y actuamos con amor en momentos que no nos apetece…”

- El ministerio: “significa servir, dentro y fuera de la iglesia, porque el Hijo del Hombre vino a servir, no a ser servido. Todo ministerio interno debería ayudar a salir afuera, ser misional. Una parroquia muy ocupada y que parezca ir bien, si no es misionera, en realidad no es buena, solo hace mantenimiento”.

- Comunidad: “en griego es koinonía, implica saberse conocido, amado, acompañado por los hermanos”; requiere de grupos pequeños, que se conozcan y apoyen

- Discipulado: “es equipar a los santos –como dice Efesios 4, 9-12; San Pablo dice que se esfuerza por “presentaros a todos maduros-perfectos para Cristo”, no es tanto una perfección absoluta como un alcanzar la madurez, la completitud…

- Evangelización: “es la proclamación explícita de Jesús… Muchos dicen que evangelizan ‘con su vida’ pero ya Pablo VI explicaba que tarde o temprano el testimonio de vida debe dar paso a la palabra, hay que mencionar a Jesús… no hay evangelización si no se proclama el Nombre, persona, obras de Jesucristo. Sin proclamación explícita no es evangelización. Será, como mucho, pre-evangelización. Lo de “evangeliza sin parar y si es necesario usa palabras” que se atribuye a Francisco de Asís no sale en realidad en ninguno de sus textos.

Senescalía: sé generoso, Dios te lo prestó

El impulso inicial para transformar una parroquia llega predicando insistentemente que “lo que tenemos cada uno –tiempo, dinero, salud, talentos- no es nuestro, solo se nos ha prestado para que los administremos para Dios”, somos senescales o administradores de Dios”.

Procesos, no proyectos

Tras la fase inicial basada en crear expectativas viene la fase estratégica, que depende necesariamente de tener “discípulos misioneros”. ¿Cómo define Mallon a un discípulo misionero (que debería ser lo estándar y normal de un cristiano maduro y adulto en una parroquia)?

El discípulo misionero es un feligrés que:

- Tiene relación personal con Jesús
- Puede compartir su fe con otros, hablar de ella
- Está abierto a los dones del Espíritu Santo y los usa
- Conoce las Escrituras
- Conoce teología básica
- Es de oración diaria
- Acude al menos a la misa dominical
- Se confiesa
- Puede orar espontáneamente
- Puede orar en voz alta si se le pide
- Ve su vida como un campo de misión

Pensar a lo grande: es para Dios

¿Todo esto es muy ambicioso para un párroco cualquiera en España o Hispanoamérica, para un catequista, para un responsable de grupo católico?

A eso Mallon responde que a Dios no le bastaba con reunir las tribus de Israel, que a Isaías le dio una visión de todos los pueblos adorando al Dios de Israel, una visión desmedida.

“Si tu visión no es tan grande como aterrorizarte quizá es insultante para Dios. ¿Crees que Dios puede cambiar el mundo a través de ti? Él dice: mi Gracia te basta. María dice: el Poderoso ha hecho obras grandes en mí. ¿Esperas que Dios haga cosas grandes? Si tu visión es factible por meros esfuerzos tuyos no necesitas la fe. Ha de ser una visión loca y grande que requiera la fe. Se nos ha encomendado ser testigos…¡hasta los confines de la Tierra!”, concluye Mallon.


religionenlibertad.com

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